6 de setiembre de 2026
Ayer en Recoleta, el alfajor más grande del mundo dejó de ser uruguayo
Argentina se quedó con el alfajor más grande del mundo. Ayer, sábado 5 de septiembre, en la Plaza de las Naciones Unidas de Recoleta, Iván “Spreen” Buhajeruk y su marca GIGA consiguieron el Récord Guinness que desde 2…

Argentina se quedó con el alfajor más grande del mundo. Ayer, sábado 5 de septiembre, en la Plaza de las Naciones Unidas de Recoleta, Iván “Spreen” Buhajeruk y su marca GIGA consiguieron el Récord Guinness que desde 2010 estaba en Uruguay.
El juez oficial de Guinness World Records certificó una pieza de más de tres toneladas. Según el pesaje público, el alfajor llegó a 3.112 kilos (algunos medios locales lo redondearon en 3.162). El récord anterior, de Alfajores de las Sierras de Minas, pesaba 464 kilos. La diferencia no es un detalle: el nuevo registro multiplica por casi siete aquella marca de diciembre de 2010.
No fue un truco de escenario. Para armarlo usaron 1.400 kilos de dulce de leche, 400 de chocolate, 800 de harina, 100 de miel y miles de huevos. El trabajo se hizo a la vista del público durante Cafecito BA, con entrada libre, frente a la Floralis Genérica. A las 17:20, después de pesar las 46 piezas que formaban el conjunto, la jueza lo declaró válido: “Felicitaciones, Argentina”.
Spreen no llegó de visita. Hace meses lanzó GIGA, un alfajor de 72 gramos que ya había generado un fenómeno de ventas. El récord de ayer es la versión monumental de esa misma apuesta: comunidad, marca propia y un clásico rioplatense llevado a escala industrial. El streamer estuvo en el lugar, café en mano, rodeado de gente que fue tanto por el evento como por ver si el número cerraba.
El dato uruguayo no se borra. Minas hizo el primero homologado y lo sostuvo 16 años. Lo que cambió ayer no es el origen del alfajor —sigue siendo el mismo oficio, el mismo relleno, la misma disputa cultural entre las dos orillas— sino la escala. Un país vecino tomó el récord, lo agrandó hasta lo absurdo y lo certificó en vivo.
Queda el registro oficial, las fotos imposibles junto a la Floralis y una cifra que cuesta imaginar en un kiosco: más de tres toneladas de tapas, dulce de leche y chocolate. El más grande del mundo, por ahora, se hizo en Recoleta.